Durante la llamada

Si las palabras no coinciden

Una verificación que falla no es un detalle: es la única información que necesitas. No hay nada que adivinar, nada que decidir con prisas. La app te guía paso a paso; aquí tienes el mismo camino, para leer con calma.

1

No digas ninguna de tus palabras

Es quien llama quien debe decir las suyas, las dos a la vez. Nunca confirmes una palabra por separado, no completes, no «des una pista» a nadie. Quien no conoce las palabras intentará que se las digas tú.

2

No des nada, no hagas nada

Ni dinero, ni código, ni dirección, ni foto de una tarjeta. Aunque la voz sea la correcta, aunque la persona llore, aunque diga que se va a cortar. Basta una frase: «Te vuelvo a llamar para ocuparme de tu problema.»

3

Anota qué habría que resolver, luego cuelga

Pregunta: «Dime en una frase qué hay que resolver.» Anótalo. Luego cuelga tú. Nada se decide durante esta llamada.

4

Vuelve a llamar a su número guardado

Marca tú mismo el número que conoces, el de tu agenda. Una llamada entrante no es tu llamada de vuelta, aunque muestre su número: un número se puede suplantar. La llamada de vuelta la haces tú, y nada más.

  • Responde y sus dos palabras están en tu pantalla: es él de verdad, ocúpate de lo que anotaste.
  • Responde otra persona: pídele que te devuelva la llamada, sin decir nada de la llamada recibida.
  • Nadie responde: vuelve a intentarlo en unos minutos. Busca a alguien que pueda verlo en persona, un vecino, un compañero, un familiar.
5

Si lo que anotaste no puede esperar

Un ingreso en el hospital, alguien a quien recoger, un plazo dentro de una hora: no esperes a que devuelva la llamada. Contacta tú mismo con el organismo por sus datos oficiales, nunca por un número dado durante la llamada. En caso de peligro, llama a emergencias.

17Policía, en Francia
112Emergencias, en toda Europa
3018Línea contra estafas, Francia, gratuita

La app muestra los números de emergencia del país en el que estás, para más de doscientos países.

¿Alguien llama «de parte de» tu familiar?

Un sanitario, un policía, un compañero: no le pidas las palabras de tu familiar, y no aceptes palabras que él te transmita. Anota quién dice ser, de qué organismo, dónde está tu familiar, qué hay que hacer y para cuándo. Cuelga y comprueba tú mismo con el organismo.

Para tener junto al teléfono

La nota de la cocina

Imprime esta página: la versión en papel conserva solo lo esencial, en letra grande. El familiar que instaló la app rellena la última línea a mano.

1. Nunca digo mis palabras. Es él quien me dice las suyas, las dos a la vez.

2. ¿Sus dos palabras están en mi pantalla? Es él de verdad. Si no, no doy nada y no hago nada.

3. Digo «te vuelvo a llamar» y cuelgo yo.

4. Vuelvo a llamar al número que conozco. Una llamada que entra no es mi llamada de vuelta.

5. En caso de peligro: 112, en toda Europa.